El cuerpo humano es una maravillosa creación. Como todos los seres vivos, cuenta con sistemas de protección para el mantenimiento de la vida, salud y bienestar.

Entonces… ¿qué sucede?, ¿por qué enfermamos?.

 

El cuerpo humano cuenta con dos sistemas de protección, ambos esenciales para la vida. Y son esenciales pues si estos sistemas no funcionan correctamente, enfermamos.

Uno de ellos nos protege contra amenazas externas urgentes. Nos predispone a la lucha o a la huida, gran parte de la energía del cuerpo se destina a este mecanismo para defender nuestra vida.

De este modo, cuando estamos en este estado de alerta, falta energía para otros procesos esenciales (por ejm. la renovación celular). Dichos procesos esenciales quedan trabajando en “servicios mínimos” hasta superar la situación de crisis.

El otro es el sistema inmunitario, el cual requiere mucha energía disponible.

Todo lo que merme la energía disponible para los procesos de crecimiento y defensa del organismo perjudica nuestra salud y bienestar. Cuantos más procesos que frenen estos sistemas mantengamos, más mermada se verá nuestra capacidad de sanar.

ESTRÉS CRÓNICO:  El estrés mantenido es uno de los principales motivos por los que los seres humanos enfermamos.

Nos mantiene alerta, preparados para defendernos y/o atacar, se trata del primer sistema de defensa que he comentado. Pero hoy en día rara vez nos enfrentamos a una huida o lucha por nuestra supervivencia.

 

Vivimos atados al estrés por las prisas, los horarios, la aparición de situaciones que no sabemos resolver, ambientes altamente competitivos, … y la situación se convierte en crónica casi sin darnos cuenta.

 

– LA FALTA DE DESCANSO:  Muchas personas creen que respetar las horas de sueño o de descanso es una pérdida de tiempo, mas es fundamental para la salud y el bienestar.

Por otra parte los horarios laborales, la conciliación familiar, las autoexigencias… no siempre nos permiten descansar lo que necesitamos.

– LA MALA ALIMENTACIÓN:  Una buena alimentación es fundamental para nuestra salud, sin ella, irremediablemente, enfermamos.

Alimentos difíciles de digerir, dieta insuficientemente variada y/o pobre en vitaminas, oligoelementos u otros nutrientes, producen un desequilibrio energético. 

– MALA GESTIÓN DE LAS EMOCIONES:  Sin una buena gestión de nuestras emociones también enfermamos.

Todas las emociones silenciadas, escondidas, no gestionadas, quedan en nuestro subconsciente. Antes o después, el cuerpo las manifiesta de forma física mediante dolencias. Esto sucede en un plazo de tiempo más o menos largo. Pero lo que sí es a corto plazo es su influencia en el bienestar.

– INSATISFACCIÓN: Muchas personas no están contentas con la situación que les toca vivir o con la función que desempeñan en la sociedad. Aprender a vivir con lo que nos toca en cada momento colabora a no disminuir nuestros niveles de energía, nos hace sentir mejor.

Pero no debemos conformarnos siempre. Quizás de momento no tengamos otra opción. Pero si nuestro presente no nos satisface, debemos ir tomando las decisiones y acciones necesarias para no prolongarlo en el tiempo indefinidamente. Mantener una situación que no nos satisface también da la cara haciéndonos enfermar. 

Enfermedades como la ansiedad o la depresión son claros ejemplos. 

 

– ABUSO DE LA TECNOLOGÍA: Incluso sin ellos estamos sujetos a campos eléctricos y magnéticos de forma constante, pero su uso se ha intensificado en nuestra era.

Nuestros procesos biológicos no quedan inmunes a estas influencias. Esto se debe a que son muchos los procesos que usan impulsos eléctricos en nuestro organismo (por ejm. la transmisión nerviosa entre neuronas, el latido cardíaco, …). Estos campos eléctricos que recibimos influyen en nuestro organismo como sobre cualquier otro material formado por partículas cargadas.

SEDENTARISMO Y ESCASO TIEMPO AL AIRE LIBRE

 FALTA DE CONTACTO CON LA NATURALEZA

Todos estos procesos, y otros,  merman la energía disponible para el correcto funcionamientos del sistema inmunitario. Procesos de renovación celular y otros procesos de lo que estamos dotados para nuestra salud como pueden ser la eliminación de proteínas y enzimas defectuosas y síntesis de otras que las sustituyan, corrección de errores en la transcripción del ADN, etc…

Existen numerosas terapias complementarias para combatir todos estos efectos y restablecer la salud y el bienestar de los distintos seres vivos, ayudándonos a sanar enfermedades, malestares, estados de ánimo y situaciones de la vida cotidiana.

Si necesitas más información o tienes alguna consulta al respecto, puedes contactar conmigo a través del apartado “contáctame”.

Lourdes Balestra. Tu Entrenadora en Hábitos Saludables. (Licenciada en Farmacia y Técnico en Naturopatía). 

 

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